La Iglesia Católica Apostólica, es una Rama de la Iglesia Universal que ejerce Presencia, Inserción y Participación en continentes como África, Europa y América. Esta presencia la hace por medio de Iglesias Particulares o Diócesis, en la cual al frente está un Obispo o Sucesor de los Apóstoles con su clero y los fieles de Cristo, el Señor.
En esta falange hay varias diócesis: Duola, Youndé I, Youndé II, Barranquilla, Madrid-El Arenal. Medellín, San Luis, Charallave y Prefecturas Apostólicas como Intendencia, Ica, Pampa Chica, Chiclayo con sus respectivos obispos y Prefectos Apostólicos. En total son once Obispos. Un número considerable de Presbíteros, Diáconos, Religiosos que se han formado en seminarios católicos como también de manera semi-presencial en el Seminario Virtual de esta Iglesia, MEDIATOR DEI, dado que la formación se imparte vía vídeo conferencias, la liturgia reviste especial cuidado, ya que no solo requiere la cátedra, sino la práctica en las misiones, Parroquias y casas de las comunidades.
Los sacerdotes cuentan con la posibilidad de ser célibes o de casarse y constituir una familia (1 Timoteo 3), la mayoría de ellos tienen un trabajo secular, siendo profesores, abogados, profesionales, etc., lo que a su vez les permite no ser una carga para las comunidades donde ejercen el sacerdocio; claro está, que se educa a las comunidades para que acojan al sacerdote y lo acompañen en la construcción del Cuerpo místico, pero que también edifiquen el complejo parroquial, misional o conventual a nombre de la Iglesia, no a nombre de fundaciones que a la postre terminan en nombre de una persona natural y de sus herederos.
«¿Quién ha militado alguna vez a cosa propia? ¿Quién planta una viña y no come de sus frutos? ¿Quién apacienta un rebaño y no se alimenta de la leche del rebaño?» (I Corintios 9, 7); que el Sacerdote ejerza su laboral sacerdotal en el marco de una Comunidad espiritual.
La iglesia administra el Bautismo y Celebra los demás sacramentos tal como se hacía en los inicios de la cristiandad (Hechos 2, 46); tal como lo sigue haciendo en la actualidad, y, muestra de ello, es el uso de los libros litúrgicos, respetando las rúbricas, y revistiendo los ornamentos sagrados.
